martes, 20 de diciembre de 2011

Fernando Estevez Griego, Swami Maitreyananda: Las Hojas Verdes del Té

Las Hojas Verdes del Té - Por Dharmachari Swami Maitreyananda

aforismos-poema ch'an/zen
Por Dharmachari Swami Maitreyananda
(Fernando Estévez Griego)




Aforismo I

Los rizos del lago se mueven
por la agitada acción del viento.
Pero es gracias al sol,
que podemos observar su suave danza.
El hombre sabio ve en la casualidad
su causalidad.
Contempla, medita y fluye.


Aforismo II

La muerte no puede ser vivida;
por esto su virtud es la quietud.
Sin embargo, de lo no nacido
jamás se habla.
No obstante, lo oculto existe.


Aforismo III

El círculo tiene en su principio su fin.
De igual modo,
el hombre sabio entiende
su eterno retorno y no se precipita.


Aforismo IV

El infinito es inexplorable,
jamás logra su fin.
No obstante, el hombre sabio
sin moverse recorre el todo,
sin agitarse descubre su esencia,
sin preocuparse todo entiende.
Este es vacío.
El vacío y el todo
son en verdad dos nombres diferentes
de una misma realidad.
El nombre carece de importancia,
pues la esencia no se pierde.
Aforismo V

La vida es el principio del eterno retorno.
Morir es volver a nuestro origen.
El hombre más rico y fuerte de la tierra,
se convertirá en barro
y sus grandezas, el tiempo hará polvo.
Entonces comprenderá
la magnitud de un grano de arena.


Aforismo VI

Todo parece estar fuera de la mente,
sin embargo, ella atesora el conocimiento.
El hombre que profundiza,
descubre que no es parte del Universo,
sino que el Universo es proyectado
por la Mente;
pero decir esto significa afirmar lo contrario.
Buscar lo exterior es interiorizarse,
alejarse es acercarse,
dividirse es multiplicarse,
sin embargo los opuestos
son apariencias superfluas
Todo se resume a la Unidad.


Aforismo VII

El sol nace para el ciego
así como para el vidente.
Está en los ojos de uno y en la piel del otro.
No a distancia como cree la gente.
Muchos son entonces los colores
y éstos varían según la luz.
Muchas son las verdades mundanas
y éstas varían según los hombres.


Aforismo VIII

La sabiduría es la fuerza de la intuición
que despierta al intelecto
en forma de unión con el Dharma.
La explicación del Dharma es difícil:
Trasciende la Mente, en su concepto superfluo.
Así como el viento no puede ser atrapado,
así la verdad nos toca
pero no puede ser demostrada.
Aforismo IX

La taza de té se vacía y se llena.
El Ch'an está en ella,
durmiendo en mi boca.
Recuerdo los ojos que me miran
desde el espejo del líquido
que voy a tomar;
son esos míos ahí en una taza,
que se balancean.
Sin moverme recorro el todo.
Si la verdad más profunda
se pasea en mi mente
¿cómo podría yo no caminar junto a ella?


Aforismo X

Nada jamás tuvo principio.
Toda creación es aparente,
es el efecto producido
por el constante cambio de todas las cosas.
El constante cambio de todas las cosas
no se detiene.
Sin embargo tras esa diversidad
hay una unidad.
Todo parece separado,
pero en su realidad Ultima,
tiene como esencia el Uno.
Meditar en el Uno.
Resumir lo plural y aparente a la Unidad
es tarea del hombre sabio.


Aforismo XI

La completa quietud evita toda obra.
No obstante el hombre sabio
evita esa situación
Aún sin moverse, ejecuta.


Aforismo XII

La verdad no puede ser expresada
pues carece de cualidades.
La palabra no puede encerrar el Universo
por lo que todo concepto se hace libre.
TAO es un nombre, pero no se nombra.
DHARMA es la realidad última,
pero las palabras no la entienden.


Aforismo XIII

Quien camina por el medio evita los extremos
Quien transita por el centro evita los barrancos.
La taza de té se encuentra vacía para que se llene
El hombre sabio es ignorante cuando amanece.
Aquel que no se vacíe jamás podrá llenarse.


Aforismo XIV

Ignorar nuestro interior,
sería no comprender lo que nos rodea.
La última verdad reside
en la profundidad de nuestro Yo,
oculta tras la mente.


Aforismo XV

Quien no busca la verdad
no la encuentra.
Quien no lucha contra su ignorancia
no la vence.


Aforismo XVI

El Dharma
Duerme en la profundidad del té.


Aforismo XVII

Las creencias poseen misterios.
La sabiduría los devela.





Aforismo XVIII

El agua es más cristalina
cuando uno se vuelve transparente.


Aforismo XIX

El hombre sabio busca todo
pero se pacienta.
La taza de té es el descanso
de los que indagan durante el día.
El conocimiento es tarea de arriesgados.
El sabio nunca acepta informaciones ajenas.
El hombre vulgar las atesora.
El relámpago no es el trueno
pero se hermanan.



Aforismo XX

Quien tiene fe en cosa alguna
y vive ignorando su interior
es doblemente ignorante.
Pues la verdad que busca
reside en su adentro.



Aforismo XXI


El hombre sabio busca el equilibrio
en todas las cosas.
De esta forma jamás será vencido
porque no buscará vencer.
Toda lucha termina por unir
a sus contrarios.
Por esto la armonía tiene a Uno
y toda separación es momentánea e ilusoria.

Aforismo XXII

Quien siente más de lo que sabe, obra mal.
Este hombre busca la felicidad.
Quien sabe más de lo que siente, obra igual.
Persigue la verdad y no la entiende.
Es necesario sentir lo que se sabe
y saber lo que se siente.
Quien esto logra, logra la armonía.
Quien logra la armonía,
encuentra a sus dos hermanas menores:
Felicidad y Verdad.
Dos son hermanas, tres sus hijos:
Paz, Amor y Libertad.
Uno es el Padre: El Discernimiento.
Uno es el Uno.
Todo se resume en la unidad.
Quien esto comprenda
descubrirá la Ultima Realidad.


Aforismo XXIII

Todo rito fue elaborado
para resaltar una virtud
Cuando la virtud se pierde
los ritos carecen de sentido.
Es mejor acompañar la virtud
que seguir el rito.


Aforismo XXIV

Cuando estén en los ratos tristes
piensen que luego vendrán los alegres.
Pero cuando estén en los ratos alegres
recuerden que luego vendrán los tristes.
Más cuando se encuentren sin ambos
sepan que están vacíos.
Y cuando estén vacíos
aprendan que más tarde estarán llenos.
Este es el camino
y no sus extremos.



Aforismo XXV

Toda grandeza se encierra en otra mayor.
Y así sucesivamente.
Por esto la grandeza se torna pequeñez.
No obstante, a cada pequeñez la antecede otra.
Por esto la pequeñez se convierte en grandeza.
De esta forma, la verdad carece de atributos.



Aforismo XXVI

La virtud del hombre sabio
es aquella que no quiere cambiar el Universo
sino ser Uno con él.
Quien entiende sus límites, no se limita.
Observa lo trascendente en lo intrascendente
y busca la armonía.
De esta forma todo entiende.


Aforismo XXVII

Quien conoce la esencia de todas las cosas
no se preocupa por enseñarlas.
El maestro interior de cada uno
es nuestro eterno guía.
Más allá de la oscuridad, la luz nace.
No obstante ambas son parte de un mismo día.


Aforismo XXVIII

Las más grandes verdades
de los hombres
son en realidad
sus más grandes mentiras.


Aforismo XXIX

La mente de cada día
es la verdad
que reside en nuestro interior.


Aforismo XXX

La superficie del lago refleja
su hermosura.
No obstante
la profundidad guarda su secreto.
El hombre sabio
jamás otorga crédito a lo aparente.



Aforismo XXXI


Quien cree se asienta en la fe.
Quien sabe se asienta en el conocimiento.
La verdadera fe es hija del conocimiento
a través de la experiencia directa.
Quien cree por creer, confía.
Quien esto hace yace en la ignorancia.
Siete son los secretos de la mente
y una sola la respuesta.



Aforismo XXXII

La pequeñez destruye la grandeza
en su constante fluir.
La grandeza da origen a lo pequeño.
No obstante lo sublime escapa
a los atributos aparentes.


Aforismo XXXIII

Todo es Uno
Tao es Uno.
Dharma es Uno.
Universo es Uno.



Aforismo XXXIV

Cuando quiero hablar
ya no puedo.
Las palabras me resultan huecas,
son incapaces de atrapar un sentiemiento.
Son oscuras para mostrar lo claro.
Y se hace torpe el hombre que mucho habla.
Pues nunca mostrará la esencia
de todas las cosas.
¿Cómo esperar lo inesperado?
¿Cómo descubrir lo oculto?
¿Cómo expresar mi interior a alguien
que vive fuera de él?
El hombre cuanto más sabio menos acciona,
deja fluir las cosas
y se retira a contemplarlas.





Autor: Fernando Estévez Griego
(Dharmachari Swami Maitreyananda)
ISBN 987-99526-0
©Copyright – Derechos del Autor
Curso de la Asociación Budista Internacional y
Maha Bodhi Shanga.

Fernando Estevez Griego, Swami Maitreyananda: SWAMI MAITREYANANDA Orchestra


Sentimientos y Emociones, Música de Fernando Estevez Griego, Violín de Eduardo Quiroga
Tomando Té en una nave intergalactica, música de Fernando Estévez Griego
Punta del Este en Reggae, Fernando Estévez Griego
Un minuto con vos, música de Fernando Estévez Griego
Tango Hindú o Hindu Tango, música de Fernando Estévez Griego
Jaya Shiva, Música y Letra de Fernando Estévez Griego
Gansos, música de Fernando Estévez Griego
Patanjali, música de Yogashakti y letra de Fernando Estévez Griego
Palermo, Música de Fernando Estévez Griego
Viracocha Vairochana Reggae una música de Fernando Estévez Griego
Emotions una música de Fernando Estévez Griego
.

Swami Maitreyananda, Fernando Estevez Griego, Las Hojas Verdes del Té

            Las Hojas Verdes del Té - Por Dharmachari Swami Maitreyananda

aforismos-poema ch'an/zen
Por Dharmachari Swami Maitreyananda
(Fernando Estévez Griego)


Aforismo I

Los rizos del lago se mueven
por la agitada acción del viento.
Pero es gracias al sol,
que podemos observar su suave danza.
El hombre sabio ve en la casualidad
su causalidad.
Contempla, medita y fluye.


Aforismo II

La muerte no puede ser vivida;
por esto su virtud es la quietud.
Sin embargo, de lo no nacido
jamás se habla.
No obstante, lo oculto existe.


Aforismo III

El círculo tiene en su principio su fin.
De igual modo,
el hombre sabio entiende
su eterno retorno y no se precipita.


Aforismo IV

El infinito es inexplorable,
jamás logra su fin.
No obstante, el hombre sabio
sin moverse recorre el todo,
sin agitarse descubre su esencia,
sin preocuparse todo entiende.
Este es vacío.
El vacío y el todo
son en verdad dos nombres diferentes
de una misma realidad.
El nombre carece de importancia,
pues la esencia no se pierde.
Aforismo V

La vida es el principio del eterno retorno.
Morir es volver a nuestro origen.
El hombre más rico y fuerte de la tierra,
se convertirá en barro
y sus grandezas, el tiempo hará polvo.
Entonces comprenderá
la magnitud de un grano de arena.


Aforismo VI

Todo parece estar fuera de la mente,
sin embargo, ella atesora el conocimiento.
El hombre que profundiza,
descubre que no es parte del Universo,
sino que el Universo es proyectado
por la Mente;
pero decir esto significa afirmar lo contrario.
Buscar lo exterior es interiorizarse,
alejarse es acercarse,
dividirse es multiplicarse,
sin embargo los opuestos
son apariencias superfluas
Todo se resume a la Unidad.


Aforismo VII

El sol nace para el ciego
así como para el vidente.
Está en los ojos de uno y en la piel del otro.
No a distancia como cree la gente.
Muchos son entonces los colores
y éstos varían según la luz.
Muchas son las verdades mundanas
y éstas varían según los hombres.


Aforismo VIII

La sabiduría es la fuerza de la intuición
que despierta al intelecto
en forma de unión con el Dharma.
La explicación del Dharma es difícil:
Trasciende la Mente, en su concepto superfluo.
Así como el viento no puede ser atrapado,
así la verdad nos toca
pero no puede ser demostrada.
Aforismo IX

La taza de té se vacía y se llena.
El Ch'an está en ella,
durmiendo en mi boca.
Recuerdo los ojos que me miran
desde el espejo del líquido
que voy a tomar;
son esos míos ahí en una taza,
que se balancean.
Sin moverme recorro el todo.
Si la verdad más profunda
se pasea en mi mente
¿cómo podría yo no caminar junto a ella?


Aforismo X

Nada jamás tuvo principio.
Toda creación es aparente,
es el efecto producido
por el constante cambio de todas las cosas.
El constante cambio de todas las cosas
no se detiene.
Sin embargo tras esa diversidad
hay una unidad.
Todo parece separado,
pero en su realidad Ultima,
tiene como esencia el Uno.
Meditar en el Uno.
Resumir lo plural y aparente a la Unidad
es tarea del hombre sabio.


Aforismo XI

La completa quietud evita toda obra.
No obstante el hombre sabio
evita esa situación
Aún sin moverse, ejecuta.


Aforismo XII

La verdad no puede ser expresada
pues carece de cualidades.
La palabra no puede encerrar el Universo
por lo que todo concepto se hace libre.
TAO es un nombre, pero no se nombra.
DHARMA es la realidad última,
pero las palabras no la entienden.


Aforismo XIII

Quien camina por el medio evita los extremos
Quien transita por el centro evita los barrancos.
La taza de té se encuentra vacía para que se llene
El hombre sabio es ignorante cuando amanece.
Aquel que no se vacíe jamás podrá llenarse.


Aforismo XIV

Ignorar nuestro interior,
sería no comprender lo que nos rodea.
La última verdad reside
en la profundidad de nuestro Yo,
oculta tras la mente.


Aforismo XV

Quien no busca la verdad
no la encuentra.
Quien no lucha contra su ignorancia
no la vence.


Aforismo XVI

El Dharma
Duerme en la profundidad del té.


Aforismo XVII

Las creencias poseen misterios.
La sabiduría los devela.





Aforismo XVIII

El agua es más cristalina
cuando uno se vuelve transparente.


Aforismo XIX

El hombre sabio busca todo
pero se pacienta.
La taza de té es el descanso
de los que indagan durante el día.
El conocimiento es tarea de arriesgados.
El sabio nunca acepta informaciones ajenas.
El hombre vulgar las atesora.
El relámpago no es el trueno
pero se hermanan.



Aforismo XX

Quien tiene fe en cosa alguna
y vive ignorando su interior
es doblemente ignorante.
Pues la verdad que busca
reside en su adentro.



Aforismo XXI


El hombre sabio busca el equilibrio
en todas las cosas.
De esta forma jamás será vencido
porque no buscará vencer.
Toda lucha termina por unir
a sus contrarios.
Por esto la armonía tiene a Uno
y toda separación es momentánea e ilusoria.

Aforismo XXII

Quien siente más de lo que sabe, obra mal.
Este hombre busca la felicidad.
Quien sabe más de lo que siente, obra igual.
Persigue la verdad y no la entiende.
Es necesario sentir lo que se sabe
y saber lo que se siente.
Quien esto logra, logra la armonía.
Quien logra la armonía,
encuentra a sus dos hermanas menores:
Felicidad y Verdad.
Dos son hermanas, tres sus hijos:
Paz, Amor y Libertad.
Uno es el Padre: El Discernimiento.
Uno es el Uno.
Todo se resume en la unidad.
Quien esto comprenda
descubrirá la Ultima Realidad.


Aforismo XXIII

Todo rito fue elaborado
para resaltar una virtud
Cuando la virtud se pierde
los ritos carecen de sentido.
Es mejor acompañar la virtud
que seguir el rito.


Aforismo XXIV

Cuando estén en los ratos tristes
piensen que luego vendrán los alegres.
Pero cuando estén en los ratos alegres
recuerden que luego vendrán los tristes.
Más cuando se encuentren sin ambos
sepan que están vacíos.
Y cuando estén vacíos
aprendan que más tarde estarán llenos.
Este es el camino
y no sus extremos.



Aforismo XXV

Toda grandeza se encierra en otra mayor.
Y así sucesivamente.
Por esto la grandeza se torna pequeñez.
No obstante, a cada pequeñez la antecede otra.
Por esto la pequeñez se convierte en grandeza.
De esta forma, la verdad carece de atributos.



Aforismo XXVI

La virtud del hombre sabio
es aquella que no quiere cambiar el Universo
sino ser Uno con él.
Quien entiende sus límites, no se limita.
Observa lo trascendente en lo intrascendente
y busca la armonía.
De esta forma todo entiende.


Aforismo XXVII

Quien conoce la esencia de todas las cosas
no se preocupa por enseñarlas.
El maestro interior de cada uno
es nuestro eterno guía.
Más allá de la oscuridad, la luz nace.
No obstante ambas son parte de un mismo día.


Aforismo XXVIII

Las más grandes verdades
de los hombres
son en realidad
sus más grandes mentiras.


Aforismo XXIX

La mente de cada día
es la verdad
que reside en nuestro interior.


Aforismo XXX

La superficie del lago refleja
su hermosura.
No obstante
la profundidad guarda su secreto.
El hombre sabio
jamás otorga crédito a lo aparente.



Aforismo XXXI


Quien cree se asienta en la fe.
Quien sabe se asienta en el conocimiento.
La verdadera fe es hija del conocimiento
a través de la experiencia directa.
Quien cree por creer, confía.
Quien esto hace yace en la ignorancia.
Siete son los secretos de la mente
y una sola la respuesta.



Aforismo XXXII

La pequeñez destruye la grandeza
en su constante fluir.
La grandeza da origen a lo pequeño.
No obstante lo sublime escapa
a los atributos aparentes.


Aforismo XXXIII

Todo es Uno
Tao es Uno.
Dharma es Uno.
Universo es Uno.



Aforismo XXXIV

Cuando quiero hablar
ya no puedo.
Las palabras me resultan huecas,
son incapaces de atrapar un sentiemiento.
Son oscuras para mostrar lo claro.
Y se hace torpe el hombre que mucho habla.
Pues nunca mostrará la esencia
de todas las cosas.
¿Cómo esperar lo inesperado?
¿Cómo descubrir lo oculto?
¿Cómo expresar mi interior a alguien
que vive fuera de él?
El hombre cuanto más sabio menos acciona,
deja fluir las cosas
y se retira a contemplarlas.






Autor: Fernando Estévez Griego
(Dharmachari Swami Maitreyananda)
ISBN 987-99526-0
©Copyright – Derechos del Autor
Curso de la Asociación Budista Internacional y
Maha Bodhi Shanga.

SWAMI MAITREYANANDA, Fernando Estevez Griego

Porque somos dharmacharis
Unos 24 años depues de nace Dharmachari Swami Asuri Kapila en Paris, Francia en el Reino Unido nace Sangharákshita en 1925 en Londres Inglaterra. Su hisotira es muy semejante a Asuri Kapila y Maitreyananda.

(Upasaka es el seguidor del budismo que no esta ordenado)

Cuando Sangharákshita tenia 15 años leyó varios textos Budistas y se percató entonces de que "él era budista y siempre lo había sido...", ya que coincidía profundamente con lo que el budismo expresa de forma última.

Poco tiempo después, fue enrolado en la II Guerra Mundial y así fue como llegó a la India al igual que Asuri Kapila. Ahí, estuvo en contacto con diferentes maestros hinduistas y budistas.

Más tarde se ordenaría en la escuela de budismo Theravada Como Asuri Kapila y Maitreyananda donde recibió su actual nombre de ordenación, el cual significa "protector de la Sangha".

Así permaneció como Bikkhu o Monje en la India durante 20 años ininterrumpidamente.

Sangharákshita no sólo llegó a conocer profundamente la tradición en la que se ordenó, sino que también tuvo maestros de la tradición Zen y del budismo Indo tibetano. Coo Asuri Kapila y Maitreyananda quienes se ordenaron el Chan y tomaron regugio en Tantrayana, Vajrayana y Mahayana (Rinzai y Soto Zen)

Posteriormente esto lo llevaría a hacer un énfasis en sus enseñanzas de la unidad implícita dentro de las diferentes escuelas en las que el budismo ha sido expresado a través de la historia. Su vida se desarrollo temporalmente entre medio de la Asuri Kapila y Maitreyananda

Una de sus labores más notables y apreciadas en la India, fue su trabajo en el movimiento que inicio el Doctor Ambedkar de conversión al budismo de los "intocables" (hinduistas los cuales ocupan la casta mas baja dentro de esa religión). El Doctor Ambedkar propuso en octubre del 1956 un budismo social no mistico llamado Navayana o nuevo vehiculo. Entre su conversión al budismo con millones de hindues y su muerte en diciembre en el mes de noviembre nacio Maitreyananda, Se celbraban en esa fecha los 2500 años del nacimiento del Buda en todo el mundo. El impacto del pensamiento de El Doctor Ambedkar no pudo llegar a ser visto por Asuri kapila quien dejo el mundo en el año 1955 pero si por su proxma manifestacion Maitreyananda que como Sangharákshita fue un verdadero admirdor del El Doctor Ambedkar.

Hoy en día, gracias a este movimiento, millones de personas en la India se ven libres de este discriminante y cruel sistema de división de castas del hinduismo siendo budistas.

En 1968 Sangharákshita fundó Los Amigos de la Orden Budista Occidental que luego se trnasformo en La Orden Budista Occidental concida como los triyanas pues practicaban los tres vehinulos. En agosto de año 2000 Sangharákshita cumplió 75 años traspasando la direccion de su orden a sus discipulos. En 1987 Maitreyananda asumio el trabajo que venian realizando los discipulos de Asuri Kapila y le dio un impulso importante a la Shanga de la Maha Bodhi llamando a su escuela Purnayana y nombrando varios upasakas, dharmacharis y maestros de meditacion y bompu Zen asi como dezen Yoga, Yoga Dharma y Reiki budista o pranavidya.

Realizo variso retiros y curso en Uruguay, Argentina y Brasil donde sus alumnos enseñan sus tecnicas. El Purnayana de Asuri y Maitreyananda no es una orden laica ni monastica sino una shanga que practica el dharma o budismo sin religiosidad sino con profunda espiritualidad.

La direferencia entre los dharmacharis de la Orden Budista Occidental fundada por Sangharákshita es que ellos son una orden y una forma nueva de practicar el budismo en el entorno occidental. Mientras que los dharmacharis de la Shanga del Purnayana no se consideran ni occidentales ni orientales. Y anteponen el Dharma por encima del budismo pudiendo los mismos ser ateos,a gnotisco o pertencer a cualquier religión pues consideran al dharma o budismo como una filosofia de vida carente de dogmas como la consideraba Buda Sakyamuni. En otra palabras el Purnayana considera que esta siguiendo el mismo y exacto camino que siguio el Buda lejos de los vehiculos nacidos posteriormente.

El Purnayana se basa en estas enseñanzas de Buda